Este domingo nos deja varias declaraciones de dirigentes populares en El Mundo que corroboran que el Partido Popular está atrapado en esa misma vorágine oscura que sumió al PSOE en los prolegómenos de su hundimiento. El PP no se entera de lo que está pasando en España, ha perdido el pulso a la calle, a la ciudadanía y a sus votantes. El impulso de los llamados 'escraches' no ha hecho más que apuntalar el pánico a que se produzca un estallido social que reduzca a cenizas tanto al Partido Popular como a las intituciones que gobierna, que son todas.
'No era la casa de la vicepresidenta, sino la de una madre con un bebé'
Es la respuesta del presidente del feudo gallego como parte de su campaña personal por suceder a Rajoy lo antes posible. Este alegato sensiblón cae por su propio peso si le recordamos que también eran madres tantas mujeres desahuciadas junto a sus hijos, también son madres las víctimas de los tasazos y las subidas de impuestos que ha impulsado el Partido Popular, también son madres las que han visto su sueldo congelado, su paga extra devorada por la bulimia de regiones como la que él preside y sus pensiones devaluadas. Las terminales de los aeropuertos estan llenas de madres despidiendo a hijos que emigran y también son madres las que se ven obligadas a cerrar su pequeño negocio porque este gobierno les está haciendo la vida imposible. Este gobierno al que pertenece esa madre con un bebé ajena completamente al sufrimiento de las otras madres pero que se despeina cuando los ciudadanos protestan delante de su casa.
'Cercan nuestras casas para lograr lo que no consiguen en las urnas'
Esta es la repuesta oficial del partido frente a los últimos episodios de escrache a dirigentes del PP. Pero esa frase deja abiertas dos grandes incógnitas: Quiénes son esos que cercan y Qué es lo que no consiguieron en las urnas. La primera pregunta se la responde el propio PP: 'izquierda violenta y antidemocrática' en la que incluyen a cientos de miles de españoles que votábamos e incluso militábamos en el Partido Popular y que éramos ciudadanos modélicos y demócratas cuando les aplaudíamos y aupábamos al poder. La segunda cuestión tiene una respuesta menos clara: 'tenemos la fuerza de casi 11 millones de españoles que defienden el proyecto del PP'. Dudo que una sola de las almas que transitan Génova 13 pueda creerse tamaña estupidez. Primero porque este 'proyecto del PP' no lo votaron ni defenderion ni 11 millones ni uno. Nadie votó por este proyecto. Un programa electoral incumplido de principio a fin no tiene ni fuerza ni legitimidad alguna. Y segundo, porque muchos de quienes votaron al Partido Popular están ahora concentrándose frente a las casas de sus dirigentes o apoyando dichas concentraciones.