
El mediático e internacional proceso de selección de los candidatos a la Casa Blanca, que vivimos los europeos casi como si fuesemos a participar en las elecciones, no tiene, pero podría tener, parangón en el Viejo Continente. Mucho se habla en medios sobre caucus, superdelegados, elecciones abiertas y cerradas y convenciones, pero el sistema estadounidense es bastante complicado como para seguirlo... bastante tenemos con lo nuestro. Bueno, pues para quien le interese y no entienda aún muy bien de qué van los norteamericanos, explico brevemente sus procesos para a continuación, aprovechando la coyuntura, preguntaros si en España sería positivo o posible un sistema similar.
-Caucus: era el sistema predominante en los siglos XVIII y XIX. Se sustituyeron por las elecciones en el siglo XX al ser considerados demasiado elitistas y poco democráticos. Hoy son 15 los estados en los que se siguen aplicando. En el pasado, eran asambleas locales en las que los líderes de la localidad de cada partido votaban entre varios candidatos. Hoy son auténticos ejemplos de democracia deliberativa en la que, sin abandonar el ámbito local, cada candidato cuenta con un 'capitán' que defiende su candidatura, como si se tratase de un abogado, dándose posteriormente un intenso debate entre los afiliados que desemboca en una votación. El primer estado donde se celebran es Iowa.
-Elecciones primarias: se aplican en 35 estados y pueden ser cerradas o abiertas. Son cerradas cuando solo participan en la votación los afiliados al partido en cuestión; sin embargo, debido a la caída de militancia, se incorporó la modalidad abierta, en la que votan todos los electores, incluyendo aquellos quienes no tienen carné de ningún partido y aquellos militantes del partido opuesto. En el caso de las elecciones la deliberación y el debate son inexistentes, el candidato da su mitin y se va. El primer estado donde se celebran elecciones primarias es New Hampshire.
Este proceso de primarias dura unos cinco meses. La campaña en este tiempo
la sufraga en exclusiva el candidato a título individual con el objetivo de ir conquistando los delegados -compromisarios en España- suficientes como para ser elegido en la Convención del partido que se celebra entre Agosto y Septiembre. En el proceso actual, por el lado Republicano, John McCain tiene garantizada la elección mientras que en la orilla Demócrata ni Clinton ni Obama parecen ser capaces de lograr durante este periplo la mayoría absoluta de delegados. En tal caso, para evitar que se repitiese el fiasco de la Convención de Chicago de 1968, se instaura la figura del Superdelegado. Estos son delegados natos, todos aquellos miembros del partido que ocupan cargo público y que pueden inclinar la balanza a uno u otro lado. En la actualidad, en Partido Demócrata son 796. Es en este momento, en el que se abre la Convención, cuando el partido toma las riendas de la campaña por primera vez tras largos meses de primarias.
la sufraga en exclusiva el candidato a título individual con el objetivo de ir conquistando los delegados -compromisarios en España- suficientes como para ser elegido en la Convención del partido que se celebra entre Agosto y Septiembre. En el proceso actual, por el lado Republicano, John McCain tiene garantizada la elección mientras que en la orilla Demócrata ni Clinton ni Obama parecen ser capaces de lograr durante este periplo la mayoría absoluta de delegados. En tal caso, para evitar que se repitiese el fiasco de la Convención de Chicago de 1968, se instaura la figura del Superdelegado. Estos son delegados natos, todos aquellos miembros del partido que ocupan cargo público y que pueden inclinar la balanza a uno u otro lado. En la actualidad, en Partido Demócrata son 796. Es en este momento, en el que se abre la Convención, cuando el partido toma las riendas de la campaña por primera vez tras largos meses de primarias.Y ahora os pregunto, ¿podría aplicarse un sistema similar en España? ¿Sería positivo?
3 comentarios:
yo no lo veo muy factible de extrapolar a Europa, y menos a España. Aparte de que me parece un sistema un tanto complejo y que se mueve por dinero. Allí les da igual, pero en cuanto los candidatos fuesen a por dinero y los grandes empresarios comenzaran a darles dinero aquí se montaría una gorda. Además luego siempre quedaría la sospecha del beneficio de ese empresario a través de la política. No me parece un sistema tan sano como puede aparentar. Yo preferiría elecciones democráticas en cada partido, con sufragio universal para todos sus afiliados, ya que aquí no hay problema en cuanto al número de miembros de cada partido.
Debería implantarse aquí.
Le daría aire fresco al partido y una buena imagen. Saldría elegido un candidato con buenas virtudes de comunicación; sería un banco de pruebas de cara a las generales. Y los perdedores no tendrían agravios comparativos para irse y romper el partido, pues habrían perdido en buena lid democrática.
Creo que desde el entorno de Esperanza se debería haber apostado desde el principio por esto. ¿Quién tendría legitimidad para decirle que no? ¿Quién si no ella tendría más posibilidades de ganarlas?
Creo que en Europa y sobretodo en España sería imposible de aplicar, ademas tampoco me gusta que los candidatos se paguen la tremenda campaña si luego tienen que acordarse de los que le prestaron el dinero.
Creo que lo mejor para España y para todos los partidos, sería que los afiliados votara a los presidentes, tanto regionales como al nacional, con su equipo y su programa,
¡los no afiliados no votan a la elección de los representantes de los partidos!
Y los periodistas no quitan y ponen presidentes de partidos según les de el aire.
saludos
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