Hoy los gallegos y los vascos reflexionan. En una jornada tan absurda como innecesaria dudo que fruto de dicha reflexión obligatoria se modifique un solo voto. En cualquier caso mañana se vota.En Galicia la victoria del Partido Popular está asegurada y la duda es la mayoría absoluta. Personalmente creo que Feijóo logrará dicha mayoría. Objetivamente el candidato popular se ha crecido en las últimas semanas mientras los socialistas se han visto acorralados por la bola de nieve que lanzaron con ayuda Garzón y con la que pretendían sepultar al PP. La campaña socialista en Galicia ha sido improvisada y revisada constantemente. Tan pronto se abrazaban al BNG como renegaban de los nacionalistas. La contradicción les ha arrastrado a una esquizofrénica crítica a sí mismos, una negación de su propio gobierno y una oposición a su propia gestión. La alianza nazional-socialista no ha sido si quiera capaz de rentabilizar electoralmente cuatro años manejando los presupuestos. En la recta final de la campaña los socialistas gallegos se han atrevido hasta a presentarse como defensores de la Constitución y de los derechos de los castellanoparlantes... El discurso del PSdG y del BNG se ha confundido y entremezclado como no podía pasar de otra forma. Teóricamente la campaña debía girar en torno a las corruptelas del PP y sin embargo en los titulares se ha colado la cacería de Bermejo el furtivo y su dimisión, los atropellos de Garzón, los lujos y derroches de Touriño, el escándalo made in Pepiño de Villa PSOE, el rapto de 500 ancianos por parte de Anxo Quintana y su posterior paseo en yate con un constructor beneficiado por la Xunta.
En el País Vasco es previsible el crecimiento del PSE-EE y el retroceso del PP y PNV. En cualquier caso dudo mucho que finalmente Patxi López pacte con el Partido Popular para desalojar al PNV de las instituciones porque los socialistas soportan mejor un gobierno nacionalista que un pacto, cualquier pacto, con el Partido Popular. Sería una acto de contorsionismo político que los socialistas pactasen con los populares para echar al PNV de Ajuria Enea tras haber desalojado al PP de Álava y Vitoria con el apoyo precisamente de los de Urkullu. Por otra parte Zapatero respiraría más tranquilo si contase con el apoyo parlamentario de los seis diputados peneuvistas; apoyo que solo podría lograr pactando en País Vasco con el PNV. Desde mi punto de vista la duda no reside en con quién pactará en PSE sino quién será Lehendakari y Vicelehendakari, ¿López o Ibarretxe? ya que los socialistas se retorcerían hasta lo imposible si gobernando con los nacionalistas en Cataluña, Galicia y Baleares pactasen con el PP en contra del PNV. En cualquier caso, si hay algo que caracteriza al PSOE es que es imprevisible y esto en política no es ni mucho menos una virtud.
Mañana será otro día.
































