El último estreno de Farrah Fawcett ha pasado sin pena ni gloria porque muy cerca de ahí Michael Jackson ofrecía su último concierto. Solo 29 capítulos necesitó la texana para convertirse en icono hollywoodiense, para ser promocionada como una de las mujeres más atractivas de la meca del cine y para ser de por vida "el angel de charlie rubio". En 29 capítulos la carrera de Farrah quedó sentenciada, definida y prácticamente cerrada. Su famoso poster con el bañador rojo vendió más de 12 millones de copias. Es imposible intuir los que se seguirán vendiendo a partir de ahora. Ligada de por vida al ángel rubio la prensa del corazón le dio el protagonismo y la proyección que no encontraba en el cine.El último concierto de Michael Jackson. En 1972 logró su primer número uno y es imposible imaginar cuántos logrará a partir de ahora. Michael Jackson se va rodeado de ese aura que solo tienen los grandes genios, excéntricos, maniáticos y un poco idos, pero genios al fin y al cabo. Él impactó al mundo, le golpeó primero con su música, después con su baile y más tarde con sus escándalos, pero en casi cuatro décadas no dejó a nadie indiferente. Cómo no podía ser otra forma, Michael Jackson muere joven, y muerto el Rey, nace el mito.
Dos vidas paralelas que se apagaron hace unas horas. Dos personajes coherentes hasta el último momento. Él se va dejándanos sorprendidos e impactados, ella se va en silencio eclipsada por la muerte de él. Si hay algo peor para una ex estrella de Hollywood que la muerte, eso debe ser morirse el mismo día que lo hace Michael Jackson.




