jueves, 24 de febrero de 2011

Generación 24-F

Como decía hace año y medio, a quienes aún no cumplimos treinta nos han llamado de todo. Nos recriminaban que fuésemos la primera generación que, clara y meridianaménte, iba a vivir mejor que sus progetinores como si eso supusiera una injusticia universal. Éramos la generación de los videojuegos, la generación cero, la generación nini entendiendo que eso de no trabajar era una elección personal de una generación de vagos. La crisis llevó a muchos a apiadarse de nosotros y ese 44% de paro juvenil (provocado no por nuestra estulticia sino por la listura de los 'sisi' de más de veintinueve... generación tapón) y empezaron a llamarnos la generación perdida o generación decepcionada porque ya era evidente que iba a ser una generación de millones de jovenes condenados a vivir peor que sus padres fruto no de sus decisiones. Esa, me guste o no, es mi generación, la generación que creció con la cicatriz de Miguel Angel Blanco, la generación para la que el muro de Berlín solo podían ser escombros, la generación del 24-F.



Porque aunque algunos 'viejos' se empeñen en instalarse en aquel 23-F, en una época de golpes, en un ambiente guerracivilista, en una trinchera abandonada con el paso del las décadas, la mayoría de los míos estamos en el 24-F, el día en el que la democracia ganó y dejó atrás el miedo. Algunos de estos jovenes sin embargo, más a la izquierda que a la derecha, sienten un extraño y antinatural gozo a la hora de rememorar los tiros, los golpes, la guerra. Su ideología, su mente y su pensamiento echaron el ancla antes incluso de nacer en una realidad que ni conocen ni quieren conocer pero hacen suya. Esos mismos jóvenes aún no han visto caer el muro de Berlín y no están marcados por lo que le hicieron a un chaval vasco hace casi 14 años pero no se resisten a los lujos que el mundo postmuro, post23F les ofrece. Tal vez por ellos toda una generación es calificada de nini, de cero, de perdidos...

Ayer los políticos se reunían como en uno de esos episodios especiales de la series americanas en los que reunen a personajes desaparecidos, invitados especiales y estrellas haciendo cameos. Bono riéndole las gracias a Rajoy, el Rey abrazando a Carrillo, el líder de los andalucistas empujando en su silla de ruedas a Manuel Fraga... un episodio tan surrealista como aquel 23-F en el que aún viven algunos pocos veintañeros. Yo, como tantos otros, celebro y festejo el 24.

2 comentarios:

Eduardo de la Fuente dijo...

Me encuadras en la generación tapón, y te aseguro que el tapón de verdad está por encima de mi, pero bueno...

Existe el tapón, es cierto y a los herederos de la Transición, del 23 F y de La Bola de Cristal non nos queda más que vivir condenados a una eterna niñez de la que no podemos escapar.

No hay progreso, no hay orden y cada vez hay menos democracia. Y no, no soy un carca. Sólo soy un tipo desencantado.

Un saludo.

Geshcann dijo...

Eduardo!! Jaja bueno espero que no todos los de mas de 29 sean tapon!! ;) de hecho mas bien creo que, al igual que al hablar de los nini, no son mas que sloganes lanzados de unos a otros.

Un saludo!!