viernes, 27 de mayo de 2011

Zapatero propone a Rubalcaba

La cama de Zapatero no tiene ni una sola arruga. El colchon está sacudido, las almohadas en su punto y las sábanas lavadas y recién planchadas. Todo con mucho esmero y cuidando los detalles. La cama a ZP se la ha hecho Rubalcaba, quien acaba de ser proclamado sucesor exactamente por el mismo procedimiento por el que Aznar designó a Rajoy, procedimiento que llevan los socialistas criticando desde hace ocho años y sobre el que construyeron su identidad y diferencia, su carácter e imagen. De nuevo, Zapatero se niega a sí mismo.





En este asesinato político por capítulos Alfredo ya ha eliminado a la única competencia que tenía. La promesa y aparente obsesión de Zapatero por la democracia interna ha quedado en nada. Casi una década criticando el dedazo y contraponiendolo a su modelo democrático para acabar haciendo lo mismo que denunció. Unas primarias abortadas en las que un candidato finiquita entre bambalinas al opositor y es digitado por el aparatchik es cualquier cosa menos democracia. Eliminada la competencia y eliminada la competición, no se crea Zapatero que ha pasado lo peor. Desautorizado, impotente, sin las riendas del Gobierno y sin mando en el partido, Zapatero espera la estocada final de quien él aupó con el poder absoluto. Una vez Rubalcaba reune en sus manos el poder del PSOE y la candidatura al Gobierno, el siguiente paso de sus peones será mover a Zapatero de la Moncloa antes de las elecciones y sustituirlo por el heredero. Ese será el siguiente el paso y ahí presionarán todas las fuerzas.

Después de que el PSOE se desmienta de nuevo el PP está dando saltos de alegría. Efectivamente, Alfredo Pérez Rubalcaba es el peor candidato que el PSOE podía presentar en este momento. Saurio del felipismo, no sirve para conectar con el voto joven y recuperar a los indignados de Sol, no va a ganar votos del centro ni va a seducir a los nuevos votantes. Rubalcaba encaja perfectamente con la consigna de Felipe González, 'en tiempos de crisis militancia' pura y dura. Y ahí está Alfredo, para intentar mantener a los pocos votantes que le quedan a los socialistas y que tengan muchas tragaderas y muy pocos escrúpulos como para zamparse el Faisán, el GAL, el Sitel... pero de los que ya se han marchado, ni uno solo volverá...

1 comentarios:

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

El artículo me parece acertado. ¡Ojalá se confirme que Rubalcaba es el peor candidato a la Presidencia del Gobierno!