viernes, 8 de julio de 2011

El PSOE asusta


El candidato parece un fantasma, una imagen del pasado más lejano.  Cada una de sus marcadas arrugas es una entrada en su currículum. Una por el Gal, otra por los fondos reservados, otra por Roldán, otra por Filesa, otra por el 11-M, otra por Sitel, otra por Faisán  ¿A quien se le ha ocurrido la brillante idea de recurrir al blanco y negro? En vez de un proyecto de futuro, el cartel del socialista bien parece un obituario.  Y ¿no quería el candidato ser conocido comoAlfredo para romper amarres con el todopoderoso Rubalcaba? Pues ahí bien grande, bien clarito, y con fuentes clasiconas aparece escrito RUBALCABA ¿De verdad buscan acercarse al 15-M con esta imagen más propia de un homenaje póstumo a un congresista  estadounidense?.  Para colmo, el único signo de humanidad que presenta el cartel, la sonrisa del Vicepresidente, está tapada por un puño. Existen dudas sobre la identidad de su propietario... ¿Es Rubalcaba tratando de ocultar una sonrisa malévola o es algún otro que no entiende de qué se ríe el candidato con 5 millones de parados a sus espaldas? En cualquier caso, todo pinta que para el socialista la próxima cita con las urnas será un ZAS! en toda la boca.

Esta imagen tan poco favorecedora nos trae a la memoria otro error garrafal de la factoría socialista, el famoso video de presentación de la candidatura de Trinidad Jiménez a las primarias socialistas en Madrid. Entonces la candidata a candidata parecía una gótica paseando por un cementerio y apoyándose en las lápidas para terminar soltando un discurso artificial e infantil frente a dos ramas de un árbol que la convertían en una conejita escalofriante. 

Nunca antes los socialistas habían recurrido al discurso del miedo de forma tan notoria.