Incoherente. Improvisando. Tal y como ha
venido gobernando en los últimos años, el Partido Socialista ha protagonizado
la campaña más disparatada de la historia. Los volantazos y cambios de sentido
han sido una constante desde que Rubalcaba apoyara en su cogote el dedazo de
Zapatero. Desde ese momento Rodríguez Rubalcaba pasó a ser González Rubalcaba y
luego Rodríguez otra vez. Ha sido Guerra y ha sido Patxi. Desubicado,
desnortado, no ha sabido encontrar su sitio, su perfil o su discurso. Empezó
con propuestas, también disparatadas, que consistían básicamente en pedir a
Europa que hiciera cosas: gobierno económico, plan Marshall, retraso de los
ajustes… más que para presidente parecía
postularse para embajador en Bruselas. Los cinco millones de parados, de los
que Rodríguez González Rubalcaba es Vice Responsable, han caído como una losa
sobre el mismo cogote en el que se apoyó el dedazo del padre, y con ellos las expectativas
electorales de su partido. ‘Usted puede hablar de metafísica y de poesía, pero
los cinco millones de parados y las pensiones congeladas son su legado, sus
hechos’ vienen a decir los electores sondeo tras sondeo. ‘Usted puede prometer
el oro y el moro, pero ya podría haber aplicado sus recetas mágicas cuando
gobernaba’ resuena en Ferraz encuesta tras encuesta. El problema tanto del
partido como del candidato es un déficit de credibilidad. Los votantes,
incluyendo una inmensa parte de los votantes socialistas, ya no se creen a su
partido pues han comprobado en sus propias carnes que dicen una cosa y hacen la
contraria.
Desmenuzando un
programa ‘oculto’
En estas, un nuevo volantazo de Rodríguez
González Rubalcaba le llevó a mitad de campaña a abandonar sus propuestas y
centrarse en el programa del PP, aparentemente secreto. Pensaba el candidato socialista que esta sería
su tabla de salvación para evitar una derrota por debajo de los psicológicos 125
escaños, pero no ha hecho más que poner en relieve las incoherencias e improvisaciones
del socialista. A saber, su discurso gira insistentemente sobre dos ejes
absolutamente contradictorios:
-‘El PP tiene un programa oculto,
desconocido, que no hacen publico’
-‘El PP va a recortar en Sanidad, Educación y
prestaciones a los desempleados, lo pone en su programa’
Sobre estos ejes giró ya su triste
intervención en el debate televisado, plantando en los electores una duda
existencial: Cómo es posible que este tío diga que Rajoy tiene un programa
oculto y sin embargo él lo conozca tan bien y remita incluso a páginas en
concreto de ese programa.
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