jueves, 17 de noviembre de 2011

Incoherente e Improvisado


Incoherente. Improvisando. Tal y como ha venido gobernando en los últimos años, el Partido Socialista ha protagonizado la campaña más disparatada de la historia. Los volantazos y cambios de sentido han sido una constante desde que Rubalcaba apoyara en su cogote el dedazo de Zapatero. Desde ese momento Rodríguez Rubalcaba pasó a ser González Rubalcaba y luego Rodríguez otra vez. Ha sido Guerra y ha sido Patxi. Desubicado, desnortado, no ha sabido encontrar su sitio, su perfil o su discurso. Empezó con propuestas, también disparatadas, que consistían básicamente en pedir a Europa que hiciera cosas: gobierno económico, plan Marshall, retraso de los ajustes… más que para  presidente parecía postularse para embajador en Bruselas. Los cinco millones de parados, de los que Rodríguez González Rubalcaba es Vice Responsable, han caído como una losa sobre el mismo cogote en el que se apoyó el dedazo del padre, y con ellos las expectativas electorales de su partido. ‘Usted puede hablar de metafísica y de poesía, pero los cinco millones de parados y las pensiones congeladas son su legado, sus hechos’ vienen a decir los electores sondeo tras sondeo. ‘Usted puede prometer el oro y el moro, pero ya podría haber aplicado sus recetas mágicas cuando gobernaba’ resuena en Ferraz encuesta tras encuesta. El problema tanto del partido como del candidato es un déficit de credibilidad. Los votantes, incluyendo una inmensa parte de los votantes socialistas, ya no se creen a su partido pues han comprobado en sus propias carnes que dicen una cosa y hacen la contraria.

Desmenuzando un programa ‘oculto’

En estas, un nuevo volantazo de Rodríguez González Rubalcaba le llevó a mitad de campaña a abandonar sus propuestas y centrarse en el programa del PP, aparentemente secreto. Pensaba el candidato socialista que esta sería su tabla de salvación para evitar una derrota por debajo de los psicológicos 125 escaños, pero no ha hecho más que poner en relieve las incoherencias e improvisaciones del socialista. A saber, su discurso gira insistentemente sobre dos ejes absolutamente contradictorios: 

-‘El PP tiene un programa oculto, desconocido, que no hacen publico’
-‘El PP va a recortar en Sanidad, Educación y prestaciones a los desempleados, lo pone en su programa

Sobre estos ejes giró ya su triste intervención en el debate televisado, plantando en los electores una duda existencial: Cómo es posible que este tío diga que Rajoy tiene un programa oculto y sin embargo él lo conozca tan bien y remita incluso a páginas en concreto de ese programa.