miércoles 21 de diciembre de 2011

El Manifiesto Chacón


La noche de cuchillos largos se hizo visible ayer sin dar apenas tregua al oficialista Rubalcaba. Chacón y sus secuaces se lanzaron a la arena armados con boomerans. Llama la atención los argumentos empleados en la presentación de la alternativa Chacón, a saber:

-“No podemos culpar exclusivamente a la crisis de la pérdida de apoyos; también la gestión de la crisis ha sido causa de nuestra derrota.”

-"A lo largo de la última legislatura, los socialistas nos hemos ido dejando parte de nuestra credibilidad en el camino. Cuando tardamos en reconocer y llamar a la situación económica con el mismo nombre que la llamaban los ciudadanos, perdimos ante ellos buena parte de nuestro crédito"

-“No fuimos capaces de equilibrar los esfuerzos y sacrificios que dichas políticas imponían a los sectores más débiles de nuestra sociedad con la carga fiscal que debería haberse exigido a los más poderosos”.

Por otra parte llama poderosamente la atención los nombres de los firmantes. Hasta cuatro ministros de ZP (Francisco Caamaño, Juan Fernando López Aguilar, Cristina Narbona, Carmen Chacón) y numerosos miembros de la Ejecutiva Socialista así como el mismo ex Presidente del Senado. No son inocentes.

Todos y cada uno de ellos apoyaron, aplaudieron y votaron lo mismo que ahora critican. Todos. Desde el Gobierno, desde el Senado, desde el Parlamento Europeo, desde el Congreso y desde Ferraz, todos ellos son cómplices y partícipes de lo que ahora dicen criticar. Ya se podrían haber dado cuenta antes, allá por mayo de 2010, de que con su tijeretazo atentaban directamente contra los más débiles. Perfectamente podrían haber recortado por otro lado, pero prefirieron recortar las pensiones. Y ahí estaban Chacón, Caamaño, Narbona, Aguilar, Rojo… apoyando, aplaudiendo y votando este ataque frontal a los más débiles. Ahora, hundidos electoralmente, pretenden apartarse de su propio historial. Cristina Narbona fue, sin ir más lejos, no solo ministra con Zapatero sino miembro destacado de la campaña de Rubalcaba y ahora pretende enmendar al ex presidente y al ex candidato en favor de la ex ministra y ex candidata a candidata. No tienen credibilidad. Lo único que puede salvar al PSOE es una figura nueva, un nombre que no está manchado por la mayor tropelía cometida jamás contra los más débiles en España. Alguien cuyo voto no esté corrompido, cuyos manos no aplaudieran el tijeretazo contra los pensionistas, cuyo discurso no sirviera de soporte a tales políticas. Ni Chacón, ni Narbona, ni Caamaño, ni por supuesto, Rubalcaba, están en condiciones de presentarse como alternative de sí mismos. Por sus hechos les hemos conocido.