miércoles 21 de diciembre de 2011

La oposición es UPyD


Si algo destacó del pasado Debate de Investidura de Mariano Rajoy, es la acritud con la que Rajoy interpeló a Rosa Díez. La sorpresa abrumó a la propia diputada que, aparentemente, no contaba con el virulento ataque de quien, también aparentemente, comparte gran parte de su discurso. El encontronazo entre Rajoy y Díez eclipsó a Alfredo Pérez Rubalcaba y le robó titulares y minutos en las tertulias. Por su parte Rosa Díez encontró rapidamente su sitio a ocupar durante los próximos cuatro años: el de una oposición vehemente (contra pronóstico voto ‘no’ a la investidura de Rajoy) al estilo de la practicada contra José Luis Rodríguez Zapatero. Pero si hoy hablamos del debate Rajoy-Díez y no del celebrado entre el presidente electo y el portavoz socialista, deberíamos reflexionar y concluir que no se trata de un episodio puntual, sino tal vez de una estrategia a largo plazo (de esas que tanto le gustan a Rajoy) con la que tendrían mucho que ganar tanto populares como ‘magentas’ y que pasaría por disolver al Partido Socialista poniendo el foco sobre UPyD como alternativa.

Así, Mariano Rajoy se aproximaría al PSOE con actitud pactista, buscando grandes acuerdos y anulando su capacidad de ejercer una oposición real. Rajoy lo tiene facil, Rubalcaba le regaló esa estrategia con su discurso en la sesion de investidura y los votantes (los ya fugados) no volveran al redil si este falta a su palabra o adopta una actitud de ‘sabotaje’ continuo. 

La ‘crispación’ estaría reservada para UPyD. Los electores contemplarían a los de Rosa Díez como la alternativa al PP, y es ahí donde Mariano Rajoy puso el acento durante su investidura. En vez de recoger el guante de diálogo y consenso lanzado por Díez, incidió en lo que les separaba con una dureza muy lejos de la serenidad con la que trató a los nacionalistas e incluso a Izquierda Unida. No es que Rajoy pretenda evitar una fuga de votantes del PP a UPyD, pues la fidelidad de del votante popular es férrea, lo que busca es provocar una fuga del PSOE al partido de Rosa Díez y ahondar en las brechas por las que a los socialistas se les escapan votos en todas direcciones.

Trato suave al PSOE, duro a UPyD. Quienes, quemados por los resultados electorales, quieren ‘guerra’ contra el PP, no la van a encontrar en las filas socialistas (dos no pelean si uno no quiere y Rajoy ha descartado la confrontación con el PSOE) y si en UPyD. Ayer Rajoy buscó pelea con Rosa Díez y la respuesta de esta, entrando al trapo, le satisfizo. La primera piedra ya está colocada. Ya veremos si esta estrategia se consolida en posteriores debates y si logra su objetivo de atraer hacia UPyD el voto anti-PP.