Si algo destacó del pasado Debate de
Investidura de Mariano Rajoy, es la acritud con la que Rajoy interpeló a Rosa
Díez. La sorpresa abrumó a la propia diputada que, aparentemente, no contaba
con el virulento ataque de quien, también aparentemente, comparte gran parte de
su discurso. El encontronazo entre Rajoy y Díez eclipsó a Alfredo Pérez
Rubalcaba y le robó titulares y minutos en las tertulias. Por su parte Rosa
Díez encontró rapidamente su sitio a ocupar durante los próximos cuatro años: el de una oposición vehemente (contra
pronóstico voto ‘no’ a la investidura de Rajoy) al estilo de la practicada
contra José Luis Rodríguez Zapatero. Pero si hoy hablamos del debate Rajoy-Díez
y no del celebrado entre el presidente electo y el portavoz socialista,
deberíamos reflexionar y concluir que no se trata de un episodio puntual, sino
tal vez de una estrategia a largo plazo (de esas que tanto le gustan a Rajoy)
con la que tendrían mucho que ganar tanto populares como ‘magentas’ y que
pasaría por disolver al Partido Socialista poniendo el foco sobre UPyD como alternativa.
Así, Mariano Rajoy
se aproximaría al PSOE con actitud pactista, buscando grandes acuerdos y
anulando su capacidad de ejercer una oposición real. Rajoy lo tiene facil,
Rubalcaba le regaló esa estrategia con su discurso en la sesion de investidura
y los votantes (los ya fugados) no volveran al redil si este falta a su palabra o adopta una actitud de ‘sabotaje’ continuo.
La ‘crispación’
estaría reservada para UPyD. Los electores contemplarían a los de Rosa Díez
como la alternativa al PP, y es ahí donde Mariano Rajoy puso el acento durante
su investidura. En vez de recoger el guante de diálogo y consenso lanzado por
Díez, incidió en lo que les separaba con una dureza muy lejos de la serenidad
con la que trató a los nacionalistas e incluso a Izquierda Unida. No es que
Rajoy pretenda evitar una fuga de votantes del PP a UPyD, pues la fidelidad de del
votante popular es férrea, lo que busca es provocar una fuga del PSOE al
partido de Rosa Díez y ahondar en las brechas por las que a los socialistas se
les escapan votos en todas direcciones.
Trato suave al PSOE, duro a UPyD. Quienes,
quemados por los resultados electorales, quieren ‘guerra’ contra el PP, no la
van a encontrar en las filas socialistas (dos no pelean si uno no quiere y
Rajoy ha descartado la confrontación con el PSOE) y si en UPyD. Ayer Rajoy
buscó pelea con Rosa Díez y la respuesta de esta, entrando al trapo, le
satisfizo. La primera piedra ya está colocada. Ya veremos si esta estrategia se
consolida en posteriores debates y si logra su objetivo de atraer hacia UPyD el
voto anti-PP.
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