Así de desafiante se presentaba el por entonces Ministro de Fomento en plena precampaña electoral. Entonces se sucedían las informaciones que relacionaban al numero dos del PSOE con el cobro de comisiones ilegales en el marco del caso 'Campeón'. 'Ni hay caso, ni lo habrá'. Hoy sabemos que el Tribunal Supremo ha abierto un proceso penal contra él, aún diputado. Lo más llamativo es que el por entonces ministro adoptase en su defensa la misma formula que en su día empleó, con muy poco éxito, el portavoz del Gobierno de Felipe González, acosado por las informaciones que le señalaban como artífices del grupo terrorista GAL: 'Ni hay pruebas ni las habrá', afirmó en su día Alfredo Pérez Rubalcaba. Cabe recordar que en relación al GAL serían condenados un Ministro de Interior socialista, un Secretario de Estado y el secretario general de los socialistas vizcainos junto con altos cargos del ministerio de interior y la cúpula policial.
Pepiño ha venido ejerciendo durante la última década el papel de Inquisidor que mandaba a la horca a cualquiera cuyo nombre saliera de refilón en una investigación. Ni a la imputación esperaba. Ahora su figura es la guinda del zapaterismo, una era a la que no solo cabe achacarle una pésima gestión y el hundimiento del país sino actitudes inmorales y corruptas, desde las más altas instancias del Gobierno y del Partido Socialista.
Lo que faltaba.
2 comentarios:
A ver si se cumple aquello de que quien a hierro mata, a hierro muere. Esperemos que quien mató con tanta indignidad muera dignamente.
Bueno, cuando se es dueño de La Justicia y de sus repartidores se puede hacer tal afirmación. Incluso con el GAL se pararon porque quisieron donde quisieron. Ni 11M's ni gasolineras ni caballerizas,... quizá trajes sí que toque.
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