jueves 26 de enero de 2012

Camps, de nuevo, inocente


Acertaba ayer la secretaria general del PP al preguntar directamente al PSOE quien repone la honorabilidad de Camps y Costa despues de un periplo más mediático que judicial tras el cual la Justicia les ha declarado incocentes aunque el veredicto no haya sido tan elocuente en las redacciones de los medios. Rubalcaba, el mismo que puso la mano en el fuego por José Blanco, que hoy paradojicamente declara como imputado, parece tenerlo claro. Es el PP el que debe restaurar la honorabilidad de Camps devolviendole el gobierno de la Comunidad Valenciana que según el socialista ‘dejó en la ruina’ y ni una disculpa va a salir de la sede socialista. Tal es su concepto de justicia. Solo un par de consideraciones al respecto:

1-La honorabilidad de Francisco Camps la puso en duda precisamente el Partido Socialista. Haciendo uso de una Justicia de partido (Garzón está a su vez siendo juzgado) y volcando a todo el Partido Socialista en una estrategia de desprestigio contra Camps (y la Comunidad Valenciana) encabezada por Blanco, el Gran Inquisidor ahora también imputado por corrupción. La Justicia dice por segunda vez que Camps es inocente, pero el PSOE ha machacado lo suficiente como para lograr su inhabilitación a ojos de la opinion pública. En la Comunidad Valenciana, sin embargo, poco han pesado las insidias del PSOE contra Camps. Una region que conoció más de una década de gobiernos socialistas y su nefasta gestión confía ahora plenamente en el Partido Popular. Zaplana, Camps y Fabra han hecho de la marca PP un importante activo y los valencianos confían en este partido, independientemente de quien encabece las listas. En las últimas elecciones, en plena operación de caza contra Camps, el PP logró un 49% y duplicó en votos al Partido Socialista. 

2-‘Dejar en la ruina’ es una frase que provoca sarpullidos si la pronuncia un militante del PSOE. Por allá por donde han pasado solo han dejado ruina y miseria. Podríamos hablar de la Comunidad Valenciana que dejaron los socialistas en 1995, de Castilla la Mancha, Cataluña o Andalucía, paradigmas de nefasta gestión y corrupción. Pero mejor hablar de como han dejado las cuentas públicas las dos veces que han ocupado el Palacio de la Moncloa. En ambos periodos, por cierto, Rubalcaba ejerció importantes responsabilidades. Nadie mejor que él para hablar de ruinas… cuando ha dejado a su partido en mínimos históricos en el Congreso y ha perdido el control de casi todas las Comunidades Autónomas y grandes ciudades. 

Camps ha sido nuevamente declarado inocente. Es algo que le debe provocar alivio a él y al Partido Popular, tanto como escozor al Partido Socialista que además ve a sus dos principales ‘cazadores’ sentados en el banquillo, Garzón y Blanco. Pero Camps está ya inhabilitado para ejercer la política al menos en primera línea. Su imagen ha salido muy deteriorada tras un largo y tortuoso proceso por mucho que al final se haya demostrado que ha sido victima de una cacería política. Pero su ‘inhabilitación’ no va a pasar factura al PP mucho menos en la Comunidad Valenciana, donde ahora quedan en rídiculo y evidencia los trileros mientras Camps aparece como una victima. Mal día para el PSOE